Venezuela, con las mayores reservas de crudo del mundo, produce apenas el 1% de la demanda global de petróleo debido a fallas en la generación eléctrica interna y falta de infraestructura moderna, pese al disparo de precios por tensiones en Medio Oriente y bloqueo del Estrecho de Hormuz.
El analista Francisco Marín explicó en Resumen 26, conducido por Juan Pablo Lucumí, que el país necesita reconstruir su capacidad eléctrica para bombear hasta 2 o 3 millones de barriles diarios, además de aprovechar sus reservas de gas en el top 5 mundial, con exportaciones de gas licuado a Estados Unidos y posible reactivación del gasoducto con Colombia.
Venezuela inició pasos con la nueva ley de hidrocarburos para atraer empresas de Estados Unidos, Europa y la región, reduciendo burocracia y permisos, aunque requiere refinerías para procesar su crudo pesado y apoyo de vecinos como Ecuador y Brasil.
Donald Trump afirmó que Estados Unidos administra el petróleo venezolano desde enero, pero Marín aclaró que empresas como Chevron, Repsol y Texaco necesitan tiempo, capital e infraestructura para invertir, sin poder bajar precios unilateralmente.