Donald Trump publicó en su red social que Estados Unidos no destruyó la infraestructura petrolera de la isla iraní de Kharg por razones de decencia, pero reconsiderará inmediatamente esa decisión si Irán o cualquier país interfiere con el libre paso de barcos por el Estrecho de Hormuz. Trump resaltó que las fuerzas armadas estadounidenses son las más letales y poderosas del mundo, y que Irán no tiene capacidad para defenderse.
El panel discutió la complejidad de la situación en Irán, donde no hay elecciones libres, opositores encarcelados, ni libertad de prensa, y las mujeres son perseguidas bajo un régimen fundamentalista cuya misión es eliminar al Estado de Israel. Fuentes especulan que los líderes iraníes restantes se guarecen en túneles bajo hospitales, usando civiles como escudos humanos, y el gobierno de EE.UU. confirmó que el heredero de Khamenei está gravemente herido y posiblemente en terapia intensiva tras un ataque.
El bombardeo estadounidense en la isla de Kharg, clave para el 80-90% de las exportaciones petroleras iraníes, ha generado crisis en los precios del petróleo, con el galón de gasolina subiendo casi 20% en EE.UU. a 3,70 dólares. El régimen iraní permanece incomunicado, sin datos sobre bajas civiles ni quién gobierna, mientras la población fuera de la capital muestra indiferencia. Trump había previsto un proceso de cuatro a cinco semanas, y ahora estamos en la segunda.
Se mostró un mapa del Golfo Pérsico destacando la posición estratégica de Kharg cerca del Estrecho de Hormuz, por donde pasa uno de cada cinco barriles de petróleo mundial, con un cuello de botella navegable que complica el tránsito ante posibles ataques. El presidente argentino Javier Milei mantiene su viaje a Israel el 20 de abril, invitado por Benjamín Netanyahu, pese a la dinámica situación.
El debate repasó la historia de Irán: desde el derrocamiento del Shah Mohammad Reza Pahlavi en 1979, cuando Ruhollah Jomeini regresó de Francia para instaurar la República Islámica teocrática, cambiando la bandera y estatizando el petróleo, alejándose de Occidente hacia una dictadura religiosa.