El policía motorizado Lucas Gómez mató a balazos a Juan Cruz Leal, de 21 años, e hirió a su amigo Daniel, de 21, en el conurbano bonaerense mientras iban en moto a jugar fútbol. La moto policial derrapó en una loma de burro, y el agente disparó sin identificarse ni dar voz de alto, según el testimonio directo de Daniel, quien sobrevivió milagrosamente a un disparo en el pecho que entró y salió sin dañar órganos.
Daniel relató que pensó que los asaltaban, se bajó de la moto, cayó por la arena y corrió hasta tirarse al suelo para evitar más balazos, enterándose después en el hospital de que el tirador era un policía. El oficial alegó intento de robo, pero Daniel confirma que mintió, ya que ni se anunció y hasta buscó un arma inexistente en sus bolsillos, encontrando solo su celular.
Los jóvenes cerraban el gimnasio de Juan Cruz, pasaron por su casa y apuraban para un partido de fútbol organizado en un chat grupal con compañeros, llevando elementos deportivos en la mochila. Videos, testigos y la declaración inmediata de Daniel ante la Justicia comprometen al policía con cargos graves por gatillo fácil.
Una psicóloga explicó que Daniel sufre estrés postraumático por el trauma y la pérdida de su amigo, requiriendo acompañamiento de por vida. Panelistas criticaron la falta de preparación policial, la ola delictiva en Buenos Aires y la política que prioriza cantidad sobre entrenamiento profesional.
Emocionado, Daniel calificó al efectivo como "asesino" y exige justicia con perpetua por homicidio y tentativa, mientras el debate cuestiona si es gatillo fácil típico o influido por inseguridad, pero todos coinciden en la inocencia de las víctimas.