El oficial de civil Lucas Adrián Gómez, de la Policía de la Ciudad, mató de un disparo a Juan Cruz Leal, un joven de 20 años, e hirió gravemente a su amigo Daniel Cunha, de la misma edad, en Martín Rodríguez al 3600 de Ituzaingó. Los chicos iban en moto con botines de fútbol, medias, canilleras y una botella de agua rumbo a un partido cuando el policía los confundió con motochorros y disparó sin mediar palabra.
Testigos y vecinos relatan que Gómez actuó agresivamente después del hecho, gritando a la gente que eran "chusma", exigiendo apagar alarmas vecinales y hasta corrió una moto de la escena, alterándola. El sobreviviente Daniel declaró que el policía derrapó solo, se cayó y empezó a disparar a quemarropa, contradiciendo la versión del oficial de que sintió miedo de un robo.
Panelistas indignados comparan el caso con el de Lucas González en Barracas, donde policías plantaron armas y recibieron perpetua. Cuestionan la salud mental de policías que salen armados con problemas emocionales, piden cámaras de seguridad y tests de alcoholemia/narcóticos para Gómez, quien pertenece a la unidad de saturación y detención en servicios especiales de tránsito. La Policía Bonaerense respaldó al oficial pese a evidencia en contra.
Vecinos del barrio envían testimonios a Crónica TV, mandan fotos de Juan Cruz y exigen justicia, destacando que el chico era inofensivo, conocido localmente y que motos son comunes en la zona. Empieza entrevista exclusiva con una amiga de la víctima, "María", quien lo conocía del gimnasio con su papá, en medio de temor vecinal.