Ex participantes relatan una anécdota hilarante en Gran Hermano: Pimpolla recolectó la ropa de un expulsado y confundió dos bolsas de ropa interior pensando que eran de Carlota, enviándolas por error en su box.
El afectado llama a su hermano en vivo para contarlo, riendo de la maldad involuntaria. Panel menciona que Pincolla (quizás la misma) quiere recuperarlas, pero bromean con prestarle ropa de abuela. Esto genera risas y comentarios sobre desorganización en la casa.
La charla deriva a dificultades de adaptación: compartir maquillaje, dormir en el piso y falta de espacio personal, comparando con experiencias propias de los ex como Lola recibiendo su primer clip.