El Pentágono se desmarcó de bombardeos israelíes contra centros de abastecimiento de combustible cerca de Teherán, que provocaron una lluvia tóxica y generaron reclamos de Estados Unidos a Israel, según diplomáticos en Washington.
José Díaz Briseño, desde Washington, explicó que los objetivos de Estados Unidos e Israel divergen: el primer ministro Netanyahu busca el fin de la República Islámica, mientras Donald Trump considera que la guerra está a punto de terminar. El corresponsal indicó que diferencias futuras no serían sorprendentes.
El enviado especial Steve Witkoff viajará a Israel la próxima semana para coordinar estrategias. Trump ha mantenido conversaciones diarias con Netanyahu desde el inicio de la guerra, aunque el Pentágono rechazó algunos ataques israelíes.
Esta escalada sigue al bombardeo estadounidense en la isla de Karg, clave para exportaciones iraníes de petróleo, y al despliegue de 2.500 infantes de marina para escoltar petroleros en el estrecho de Hormuz.