Medio Oriente arde en llamas con bombardeos israelíes sacudiendo Teherán en tiempo real, misiles iraníes con cabeza de racimo incendiando casas en el centro de Israel y una refinería en Omán ardiendo hace tres días tras un ataque. Ilan Buznian, experto internacional, reporta dos frentes abiertos para Israel: Irán y Hezbollah en Líbano-norte, ambos bajo órdenes de la Guardia Revolucionaria iraní. Netanyahu amenaza a líderes de Hezbollah y Hamás asegurando que serán objetivos prioritarios.
Irán busca caos atacando centros financieros como Dubái, donde el Banco City ordenó a empleados no ir a oficinas ante amenaza de bombardeos, igual que HSBC en Qatar. La estrategia persigue presionar a Donald Trump para negociar en sus términos, aunque en el campo de batalla Irán sufre golpes en infraestructura militar, nuclear y misilística. Estados Unidos ofrece 10 millones de dólares por información sobre el paradero de Mojtaba Khamenei, hijo del ayatolá asesinado, y otros líderes.
Trump y Pete Hegseth, secretario de Defensa, dudan de la legitimidad de Mojtaba Khamenei, afirmando que está herido, asustado y huyendo, sin video ni voz propia en su mensaje de unidad leído por una mujer. Trump destaca éxitos: destruidos misiles, drones y fábricas iraníes. Buznian especula sobre su estado delicado, posiblemente hospitalizado y atacado, con Guardia Revolucionaria presionando por su liderazgo en medio de caos sucesorio.
En Beirut, suburbios de Hezbollah en Dahiya sufren avanzada israelí masiva tras 200 misiles lanzados por el grupo hacia Israel. Ejército israelí lanzó panfletos advirtiendo ataques y evalúa zona de amortiguación más allá del río Litani para neutralizar la amenaza.