Paola relató que sus problemas espirituales iniciados en la adolescencia por la inserción de sus padres en una secta espiritista escalaron con violencia familiar, voces, sombras y caos hogareño, lo que la aterrorizaba pese a la normalización en el grupo.
Ya casada con su esposo Juan, las peleas conyugales se volvieron violentas sin límites salvo el llanto de los hijos, uno de los cuales sufrió bullying agresivo en la escuela y llegó a planear suicidarse, según le informó la institución educativa, sumado a la ruina económica total con pérdida de casas, taller y hasta hambre extrema donde los padres cedían la comida a los niños.
Con la vida destruida, Paola llegó a la Iglesia Universal, participó en reuniones, se bautizó en las aguas y en una vigilia recibió el Espíritu Santo, experimentando paz divina, transformación de carácter y unión familiar.
Hoy su familia está unida en la fe, los hijos superaron problemas de conducta, retomaron negocios prósperos con empleados a cargo y Paola siente a Dios siempre presente, cortando las maldiciones espirituales que arrastraba desde niña.
El conductor Maximiliano presentó a la familia de Paola en la Catedral de Berazategui y llamó a contactar por teléfono o WhatsApp para quebrar maldiciones similares, habilitando líneas como el 11-5252-4070.