Los países del Golfo tienen un poder de presión muy limitado para influir en Estados Unidos y poner fin a la guerra con Irán, según explicó el analista Sergio Castaño Riaño. Aunque cuentan con represión diplomática y financiera, como ventas de petróleo a Washington e inversiones de sus fondos soberanos en Estados Unidos y Europa, estas no resultan decisivas para el gigante norteamericano, que posee su propio suministro petrolero.
Estados Unidos busca controlar el petróleo mundial y mantener influencia sobre estos países, pero las inversiones del Golfo no son clave para su economía. Los países del Golfo se han posicionado como actores importantes en el escenario internacional en los últimos años y podrían influir en situaciones económicas complicadas, aunque solo en el ámbito diplomático.
La capacidad de estos países para negociar está restringida y no pueden ejercer gran presión contra Estados Unidos. El análisis concluyó con agradecimientos mutuos entre el conductor y el experto.