Las defensas aéreas de la OTAN en el Mediterráneo Oriental derribaron un tercer misil balístico lanzado desde Irán hacia Turquía. El gobierno de Recep Tayyip Erdogan solicitó aclaraciones a Teherán tras incidentes previos el 4 y 9 de marzo, sin revelar el objetivo del misil que entró en su espacio aéreo.
Irán negó responsabilidad. El corresponsal en Estambul explicó que Turquía condena los ataques, asegura reservarse el derecho a responder para proteger su territorio, pero prioriza mantenerse fuera del conflicto. Erdogan ha advertido que Irán no atacará al único miembro OTAN en la región con el mayor ejército de Oriente Próximo.
Turquía se opone a los ataques de Estados Unidos e Israel contra Irán, busca mediar entre Teherán y Washington, pero se ve cada vez más involucrada por los misiles iraníes contra países del Golfo y ahora Turquía.