Rosario se apresta a rendir el más emocionado homenaje a la bandera en un monumento monumental concebido como una nave abanderada por la patria, con un mástil de 40 metros y una torre lisa de 69 metros.
Las grandes esculturas de bronce representan divinidades del mar Atlántico y río Paraná, junto a la Pampa y los Andes, obras de Alfredo Bigatti y José Fioravanti, vencedores del concurso de 1939 junto a los arquitectos Ángel Guido y Alejandro Bustillo para el mayor monumento del país.
En un nivel subterráneo, la cripta del general Belgrano, creador de la bandera celeste y blanca, muestra su escultura en bronce meditando, rodeada de relieves sobre su juramento en Jujuy y las damas mendocinas.
La escalinata simbólica de esfuerzos patrióticos lleva al propileo triunfal con la llama eterna y restos del soldado desconocido de San Lorenzo, vanguardia de la independencia.
El santuario evoca la fe en la historia patria con luces nocturnas y frases grabadas del Libertador.