Javier Milei proclamó que "vamos a ganar la guerra" contra Irán dos veces durante una visita a una universidad ortodoxa en Nueva York, autoproclamándose el presidente más sionista del mundo. Acusó directamente a Irán de haberles metido "dos bombas" y su discurso sorprendió por su verticalidad a la comitiva argentina, que destacó la poca libertad de los funcionarios para desviarse del libreto oficial.
Un argentino radicado hace un año y medio en Bahŕin, Mauro, coach de pádel, detalló que misiles y drones de la milicia de Marén caen a 10 o 15 minutos de su casa en ataques contra bases cercanas, intensificados en madrugadas que ya afectan vecindarios civiles. Un rascacielos fue dañado anoche con una persona fallecida, pese a las intercepciones en la bahía con apoyo saudí.
Mauro denunció la inacción de la embajada argentina ante pedidos de evacuación de compatriotas, contrastando con la Embajada de España que brindó un bus hasta el aeropuerto en Riad para sus nacionales. Su familia en Argentina y amigos le insisten en irse, pero está establecido allí con su hijo; recibió alertas alarmantes de una fuente importante sobre escalada posible si los reyes regionales responden a Irán.
Guido Carelli Lynch, periodista de Clarín desde Nueva York, informó que Milei partió rumbo a la asunción de José Antonio Kast en Chile y luego a un evento de criptomonedas en España. El acuerdo de seguridad con EE.UU. firmado por Luis Petri no implica tropas en conflictos, y Argentina ofreció cascos blancos para Gaza; Milei circuló con estricta custodia de Casa Militar y servicio secreto.
Mauro expresó temor por represalias iraníes debido al apoyo explícito de Milei, recordando su historial de venganzas, y lamentó que argentinos esperen una bomba para recibir ayuda. En NY, un hombre arrojó un explosivo casero contra la residencia del alcalde Eric Adams, hallando tres más sin detonar.