Kim Jong-un enfrenta presión por la caída del régimen iraní y ejercicios militares 'Escudos de la Libertad' entre Estados Unidos y Corea del Sur. Su hermana Kim Yo Jong advirtió que estas maniobras destruirán la estabilidad regional y tendrán consecuencias terribles.
Analistas en Seúl destacan la considerable presión psicológica sobre el líder norcoreano, quien podría revivir lazos con Donald Trump mientras perfecciona su arsenal nuclear, blindado en la constitución. Pyongyang rechaza desnuclealización y busca reconocimiento como potencia.
El alineamiento de Corea del Norte con Rusia y China ofrece protección adicional a Kim, junto a Vladimir Putin y Xi Jinping. Seúl y Washington defienden los ejercicios como necesidad defensiva, incluyendo escenarios nucleares y traspaso de control operativo para 2030.
La advertencia de Kim Yo Jong urge no probar la paciencia del régimen, en un contexto donde la guerra en Medio Oriente adelgaza las líneas rojas y alimenta temores similares a la captura de Nicolás Maduro.