Víctor Ruiz, un jubilado de 64 años y ex conductor de locomotoras con 39 años de trayectoria, perdió todas sus pertenencias en las inundaciones que arrasaron La Madrid, en el sur de Tucumán, por segunda vez en su vida. Durmió cuatro días en un colectivo sobre el puente junto a su esposa, mientras envió a su hija y nieto a Tucumán para evitar que vieran la tragedia.
El hombre contó que ahora duerme en reposeras en la galería de su casa devastada, con solo tres colchas secas, tras perder colchones, televisor y heladera. Sobrevivió gracias a la solidaridad de vecinos de otras localidades que le llevaron comida, mate cocido, café y guisos, sin ninguna ayuda estatal pese a las inundaciones repetidas desde hace años.
Ruiz lamentó no poder disfrutar la jubilación con sus nietos como soñaba, y criticó duramente la ausencia total del Estado: ningún funcionario, delegado ni legislador se acercó a censar necesidades o brindar asistencia. La ruta 157 sigue cortada, con familias en campamentos improvisados, riesgos sanitarios por vectores como ratas y serpientes, y robos aprovechando la desgracia.
El periodista Carlos mostró en vivo el devastador panorama, con Gendarmería custodiando y Unión Ferroviaria organizando un tren solidario para donaciones en Retiro. Los afectados temen por infecciones por humedad y exigen organización estatal.