El periodista Joaquín Sánchez Mariño transmitió en vivo desde Solemania en el Kurdistán iraquí, a 80 kilómetros de la frontera con Irán, una zona clave por especulaciones sobre rol kurdo en el conflicto. Explicó que los kurdos, etnia de 30 millones distribuidos en Siria, Turquía, Irak e Irán, pelean por autonomía y lograron en Irak un territorio autónomo.
Los kurdos iraníes, entrenados y armados por Estados Unidos contra ISIS, permanecen listos para actuar ahora contra Irán. Sánchez Mariño alberga el consulado estadounidense más grande del mundo en la zona, confirmando intromisión histórica de EEUU en el pueblo kurdo.
Reveló que el ingreso a Irán es casi imposible para periodistas extranjeros sin visa, con controles estrictos y penas altas. Ni siquiera CNN logra fácil acceso, y él sigue negociando sin éxito. La cobertura en Teherán es nula por restricciones.
La zona kurda vive con relativa tranquilidad similar a Kuwait, pese a tensiones cercanas.