El periodista Joaquín Sánchez Mariño transmitió en vivo desde Suleimanía en el Kurdistán iraquí, a 80 kilómetros de la frontera con Irán, donde operan campamentos de grupos opositores iraníes armados y entrenados por Estados Unidos contra el ISIS. Los kurdos, etnia de cerca de 30 millones distribuidos en Siria, Turquía, Irak e Irán, pelean históricamente por autonomía y lograron un territorio autónomo en Irak.
Los kurdos iraníes permanecen entrenados y armados tras derrotar al ISIS junto a kurdos iraquíes, y ahora buscan dar batalla. La zona sufrió cerca de 200 bombardeos iraníes con drones contra el aeropuerto y campamentos para desarmar a estas milicias opositoras, que suman varios miles en distintas facciones.
Sánchez Mariño confirmó que no hay éxodo masivo desde Irán pese a ataques israelíes potenciales; en la frontera Turquía-Irán solo salen unas 300 personas por día, familias principalmente, en un flujo controlado. Irán restringe visas a periodistas extranjeros, haciendo imposible la cobertura directa desde Teherán, salvo excepciones como CNN.
Kuwait permanece tranquilo con solo alarmas ocasionales, mientras la zona kurda registra tensiones constantes por los bombardeos iraníes.