Los residentes de Haifa enfrentan dificultades extremas en el aparcamiento subterráneo de un centro comercial, convertido en refugio permanente ante los ataques de Hezbollah e Irán. Suben al baño del comercio, carecen de duchas y sufren el frío constante.
La mayor preocupación radica en la incertidumbre laboral, el pago de alquileres y el regreso a la normalidad en una guerra de duración impredecible. Los vecinos esperan volver pronto a sus casas y rutina diaria.
Esta nota forma parte de la edición de Corresponsales de France 24, que invita a seguir la cobertura en sus plataformas.