Desde un pueblo arrasado en Tucumán, el reportero Carlitos Estrioli muestra en vivo las secuelas de inundaciones que alcanzaron dos metros de altura, dejando calles como lodazales y casas con objetos personales arrastrados, como muletas e historias de vida de sus habitantes.
El agua afectó todo el pueblo, navegable en lancha días atrás, y ahora al caer la noche se evidencia el abandono total. Residuos ajenos se mezclan con pertenencias de familias, como en la casa de Víctor, jubilado ferroviario, donde ingresan con botas ante el barro persistente.
Imágenes aéreas y terrestres revelan calles inundadas hasta paradas de colectivos y nombres tapados por el agua, sumado a 15.000 evacuados en la provincia. El conductor conecta el clima sin lluvias próximas con esta crisis humanitaria.