La inflación núcleo de febrero registró un 3,1% mensual, acelerándose desde el 2,2% de enero y superando la inflación general del 2,9%, según datos del INDEC. Este indicador, que excluye precios regulados y estacionales, muestra una presión inflacionaria subyacente más fuerte a pesar de las bajas del 1,3% en frutas y verduras.
Los rubros con mayores aumentos fueron agua, electricidad, gas y combustibles, seguidos por carne con subas del 8 al 10% en cortes principales y pollo por encima del 10%, aunque los textiles registraron 0% de variación. La inflación general se mantuvo en 2,9%, impulsada por tarifas de servicios postergadas en campaña, combustibles y transporte.
El dato genera alarma para el gobierno, que enfrenta una encrucijada: con inflación firme por encima del 2% mensual, no puede relajar la política monetaria para reactivar la economía, bajar tasas ni expandir crédito, manteniendo salarios rezagados frente a precios.
El análisis advierte que marzo podría ser peor por aumentos en tarifas superiores a la inflación, combustibles, inicio escolar y prepagas al 2,9%, con inercia en servicios privados. El gobierno apuesta a que los argentinos saquen dólares del colchón para impulsar reservas y circulación monetaria, pero riesgos políticos acechan si la reactivación no llega.
Se anticipa charla con Gustavo Weiss de la Cámara de la Construcción, sector con 100.000 empleos menos, que necesita salarios por encima de inflación y retorno del crédito para reactivarse.