La industria en Argentina funciona únicamente al 53% de su capacidad instalada, lo que deja un gran porcentaje de máquinas paradas sin producir.
Esta baja utilización genera preocupación por el impacto en la economía y el empleo industrial del país.
La industria en Argentina funciona únicamente al 53% de su capacidad instalada, lo que deja un gran porcentaje de máquinas paradas sin producir.
Esta baja utilización genera preocupación por el impacto en la economía y el empleo industrial del país.