Hezbollah utiliza hospitales, escuelas y mezquitas como bases para lanzar misiles contra Israel desde el sur de Beirut, impidiendo la evacuación de civiles, explicó el experto en seguridad Alejandro Abel Casaglia. Israel envía alertas previas para evacuar, pero el grupo terrorista retiene a la población como rehenes, dejando cadáveres en escombros tras los bombardeos. Esta táctica similar a la de Hamas en Gaza genera propaganda de victimización contra Israel.
Casaglia relató que en Líbano el gobierno es débil y Hezbollah ejerce el poder real mediante represión desde 1982, cuando asesinaron al ministro que intentó limitarlos. En Gaza, los terroristas controlan la ayuda humanitaria de Naciones Unidas y ONG, vendiéndola a la población desesperada. Los civiles son obligados a unirse o sufrir.
Irán financia estos grupos y amenaza al mundo con su control del 15% del crudo y 26% de reservas de gas, pasando por el Estrecho de Hormuz. Casaglia criticó a políticos locales que defienden a Hamas e Irán, pese a sus violaciones a derechos humanos como matrimonios forzados de niñas. Israel responde atacando fuentes de lanzamiento para defenderse en una guerra permanente.
Marcelo Elizondo, economista, detalló que la volatilidad del petróleo depende de la duración del conflicto, que afecta el 30% de la producción mundial. Para Argentina, exportadora de energía, genera más dólares (hasta 15.000 millones este año), pero elevará precios de naftas (subieron solo 7-8% vs 40% internacional) e inflación, impactando costos agropecuarios y logística.
El mundo es rehén del Estrecho de Hormuz, por donde pasa 20% del petróleo, y un bloqueo iraní afectaría precios globales de commodities y producción.