Los israelíes iniciaron la guerra contra Irán el 28 de febrero con ataques aéreos, y los primeros seis días le costaron a Estados Unidos más de 11.300 millones de dólares, según un informe del New York Times basado en una reunión del Pentágono con el Congreso. La cifra no incluye preparativos previos, y solo en los dos primeros días se consumieron municiones por 5.600 millones.
La Casa Blanca planea pedir al Congreso un suplemento financiero de entre 28.000 y 50.000 millones de dólares, ya que la guerra se extendió más de lo previsto. Republicanos en el Congreso podrían aprobarlo, aunque hay oposiciones internas. Think tanks estiman costos diarios de 1.000 a 2.000 millones.
La Administración Trump impulsa una agenda exterior activa con fuerza militar, proponiendo elevar el gasto en defensa de un trillón a 1,5 trillones de dólares anuales, un aumento del 50%. La industria de defensa, especializada y cara como boutique, enfrenta demandas crecientes por la guerra.
El costo total permanece incierto, superando estimaciones iniciales en este conflicto inesperadamente prolongado.