La Secretaría de Energía dispuso un 8% de retenciones a exportaciones de barril de petróleo argentino por encima de 80 dólares, ahora en más de 100 dólares. La medida busca incentivar oferta para el mercado doméstico ante el fuerte precio internacional, alineando el barril exportador con precios locales y evitando subidas mayores en nafta y gasoil.
El gobierno ya había elevado el tope de aplicación; con el conflicto en Medio Oriente prolongado, se anticipa al alza para estabilizar combustibles internos. Hasta la semana pasada a 90 dólares justificaba suba del 6%, ahora requiere al menos 10%, pero las retenciones mitigan el impacto.