Hezbollah intensificó ataques con drones y misiles desde el sur del Líbano, actuando como el "último suspiro de Sansón" junto a los iraníes, según relató el corresponsal Gabriel Metajal en vivo desde Israel. Los bombardeos israelíes responden en barrios de Beirut controlados por el grupo.
Metajal describió el colapso del eje chiíta como un momento histórico, con israelíes conscientes del cambio pero viviendo con filosofía la rutina de refugios. La población acumula víveres, reduce salidas y cuida niños en clases virtuales, con bronca hacia el gobierno por subestimar el poder de fuego de Hezbollah.
En su hogar, el periodista mostró preparativos como un bat de béisbol para defensa y un balde con trapo contra gases en refugios. A pesar de la tensión, no hay cortes en servicios básicos ni escasez, aunque persiste el temor a una escalada.
Metajal anticipó posible invasión israelí al Líbano para expulsar a Hezbollah más allá del río Litani y evitar drones, necesitando tropas para lograrlo.
La tecnología permite transmisiones directas con celulares, convirtiendo a civiles en cronistas, y el foco de combates se desplaza a Irán y Líbano.