Una explosión sacudió una escuela judía en Amsterdam, calificada como ataque selectivo contra la comunidad judía por la alcaldesa Femke Halsema. El artefacto impactó el muro exterior en el barrio judío céntrico, hogar de sinagogas y escuelas; la policía obtuvo imágenes del presunto detonador y la alcaldesa lo tildó de acto cobarde.
El primer ministro neerlandés Rob Jetten condenó el antisemitismo y prometió conversaciones con la comunidad para garantizar su seguridad. Este incidente se suma a otro en Rotterdam el viernes y forma parte de una ola creciente de antisemitismo en Holanda y Europa, ligada al conflicto en Medio Oriente, con seguridad reforzada en sedes judías.
Cuatro sospechosos jóvenes de 17-19 años fueron detenidos; se trata de un ataque incendiario menor tipo bomba molotov, similar a muros antibombas en colegios judíos de Buenos Aires post-AMIA. Alejandro Abel Casaglia alertó sobre lobos solitarios radicalizados por imágenes de la guerra, generando pánico y presión sobre gobiernos, como en Atocha 2004 que volcó elecciones en España contra Aznar.
Estos atentados buscan demostrar que los países no protegen a sus ciudadanos y volcar opinión pública, con ataques en Europa (Bélgica) y EE.UU. (Michigan).