Un automovilista embistió la sinagoga Templo Israel en Detroit, Michigan, desatando un tiroteo con guardias de seguridad y un incendio que envolvió el edificio, hogar de una escuela judía, en un acto de antisemitismo.
Benjamín Netanyahu condenó el ataque afirmando que "el antisemitismo no conoce límites ni fronteras"; el agresor murió en su vehículo con un rifle, sin identificar aún.
No hubo heridos entre niños ni personal, pero 30 policías requirieron atención por humo y un guardia resultó lesionado por el auto; el incidente alerta sobre tensiones en Estados Unidos más allá de Israel e Irán.