Lucas Rodríguez, policía de la Ciudad, derrapó su moto en Merlo, sacó su arma y disparó tres veces contra dos jóvenes de 21 años que iban a jugar al fútbol, matando a Juan Cruz Leal e hiriendo gravemente a Daniel Esteban Godoy. Viajaba con su pareja y pensó que le robarían, pero actuó sin verificar si estaban armados.
El laboratorio químico pericial analiza muestras de sangre del policía. El ex comisario Alfredo Grimaldi criticó duramente la formación deficiente de los policías y lo tildó de asesino más allá de su uniforme, destacando que tenía una pistola 9 mm Bersa.
Grimaldi enfatizó que los policías deben discernir situaciones pese a la inseguridad en el conurbano bonaerense, donde hay un homicidio por robo por día, y criticó la falta de vocación y los bajos sueldos. Explicó que Rodríguez actuó por trauma de un enfrentamiento previo similar un año atrás, donde abatió a un motochorro sin problemas judiciales, pero esta vez se equivocó feo.
En el debate, panelistas cuestionaron si fue reacción de macho protector frente a su pareja o sobrecarga de energía negativa por la zona, pero Grimaldi insistió en que los policías no pueden actuar como civiles asustados y necesitan tratamiento psicológico si tienen traumas para evitar volver al servicio.