Líderes europeos como Macron y Meloni carecen de poder de negociación frente a Trump en el conflicto con Irán, actuando como vasallos sin impacto en las decisiones clave.
Panelistas destacan desconfianza entre socios europeos y vulnerabilidades energéticas agravadas por Qatar cortando gas, dejando a Europa sin silla en la mesa de decisiones.
Macron rechaza ayudar a bloquear el estrecho de Ormuz, mientras Meloni y Pedro Sánchez emiten declaraciones irrelevantes que no alteran el curso marcado por Trump.
El involucramiento europeo surge de tensiones en Chipre y Turquía, pero queda subordinado al liderazgo estadounidense.