El Comité de Energía Europeo decidió liberar 400 millones de barriles de reservas estratégicas de crudo para enfrentar la amenaza de Irán de bloquear completamente el Estrecho de Hormuz, por donde transita gran parte del petróleo mundial. Francia recibirá 14,5 millones de barriles de este stock, ya que cuenta con reservas para solo tres meses y los precios de los combustibles superaron los 12 euros por litro, generando preocupación en el país.
La gendarmería francesa inició patrullajes y controles en zonas industriales para prevenir robos de combustible ante la tensión. Emmanuel Macron se posiciona como posible mediador en París para reducir el conflicto tras la muerte de un militar francés por grupos proiraníes, mientras amenaza de Irán a bases francesas en el Mediterráneo eleva las alertas.
Volodymyr Zelensky visitó París para recordar a Macron la guerra en Ucrania y evitar que el foco en Irán la opaque, recibiendo promesas de apoyo. Vladimir Putin aprovecha la crisis energética europea con amenazas de cortar suministros, impactando precios y circulación de energía en un 20%.
Mapas de tráfico marítimo muestran navegación reducida en Hormuz, con pocos barcos petroleros atreviéndose a pasar. La imagen internacional de Macron mejora considerablemente desde el inicio del conflicto, posicionándolo como líder europeo ante elecciones municipales en Francia.