La Agencia Internacional de Energía (AIE) acordó por unanimidad liberar 400 millones de barriles de reservas de emergencia para frenar el alza de precios del petróleo, tras los ataques de Irán contra Israel y objetivos en Oriente Medio que amenazan el suministro vía el Estrecho de Hormuz.
Esta medida, anunciada tras una reunión del G7 presidida por Francia, equivale a unos 20 días de exportaciones por el cruce crucial para el comercio mundial de crudo. La AIE, creada tras la crisis de 1973 e integrada por 32 países que representan el 80% del consumo global, exige reservas para 90 días de importaciones.
Se trata de la mayor liberación en su historia, superando los 182 millones de 2022 por la invasión rusa a Ucrania. El suministro mundial de energía cayó un 20%, con Asia compitiendo por gas licuado y economías sensibles afectadas por precios altos.
Irán mantiene cerrado el estrecho y bajo asedio, intensificando temores de interrupciones mayores.