El Estado argentino se muestra deteriorado e incapaz de responder oportunamente a las inundaciones en La Madrid, Tucumán, donde 1.500 personas participan en un operativo masivo de limpieza de casas y espacios públicos tras un temporal que dejó agua hasta el cuello en un pueblo de 6.000 habitantes, obligando a los vecinos a evacuar en lancha hace días.
El periodista Sergio Sirigliano reporta desde el lugar que la ayuda incluye productos de limpieza, higiene y comida, mientras máquinas retiran basura y se insiste en la fumigación urgente para evitar epidemias como gastroenterocolitis, ya que el agua estancada genera enfermedades graves en todas las viviendas, precarias o no, con pérdidas totales y el agua llegando hasta los techos.
La ruta 157 fue rota en tres partes para drenar el agua, pero solo después de que el nivel fuera crítico, con lluvias incesantes durante 30 días y evacuados aún apostados allí desde el martes a la madrugada, cuando el agua alcanzó el cuello alrededor de las 3 de la mañana.
El conductor critica duramente a los políticos, inmunes a estos desastres porque sus casas no se inundan, y denuncia la ausencia del gobierno nacional, que no tiene un plan de contingencia ni se involucra, mientras la ministra de Capital Humano Sandra Pettovello no publica información concreta sobre Tucumán, dejando a la provincia sola en el "emparche precario" que no resuelve el daño catastrófico.
Se exige una reflexión profunda sobre por qué el Estado falla en prevenir y responder, afectando siempre a los ciudadanos comunes que pagan impuestos y sufren inseguridad económica, instando a los políticos a tomar nota ante próximas elecciones.