Recep Tayyip Erdogan, presidente de Turquía, declaró que su país no se dejará arrastrar a la guerra entre Irán, Israel y Estados Unidos, priorizando mantenerlo alejado del conflicto.
La OTAN interceptó un tercer misil de largo alcance en el espacio aéreo turco, lo que llevó a acciones preventivas contra amenazas, similar a incidentes previos desde el inicio de la ofensiva el 28 de febrero.
Erdogan enfatizó la capacidad defensiva de Turquía y su determinación para proteger su territorio, en medio de 11 países atacados en Medio Oriente por Irán, incluyendo bases civiles y militares.