Estados Unidos levantó por 30 días restricciones al petróleo ruso en tránsito y flexibilizó sanciones a Venezuela para aumentar producción de fertilizantes, en respuesta al choque energético mundial por ataques contra Irán que dispararon el crudo por encima de los 100 dólares por barril.
El bloqueo del Estrecho de Hormuz interrumpe el suministro de fertilizantes, paralizando producción en el Golfo y elevando precios un 40%, lo que amenaza la seguridad alimentaria global ya que 16 millones de toneladas anuales dependen de esa ruta.
En California, agroindustriales se preparan para un choque; en Europa, búlgaros renunciaron al 10-15% de siembras por costos altos, y franceses pagan 2.300 euros por parcela, afectando también a Brasil, Argentina e India.
La financiera S&P Global alerta que la presión en energía, fertilizantes y metales modificará el comercio global, mientras la ONU prevé alzas en alimentos, energía y transporte con impactos en economías vulnerables.