Dubái mantiene actividad normal pese a bombardeos con misiles balísticos y drones de Irán en el Golfo Pérsico. Patricio Poplapki, abogado argentino radicado allí hace cinco años, relató en vivo que la ciudad no está vacía como dice la prensa internacional: restaurantes, bancos y supermercados abiertos.
Los residentes escuchan explosiones de interceptaciones de misiles, pero no hay alarmas hace 24 horas. Poplapki explicó que Emiratos Árabes Unidos opta por defenderse sin atacar, al igual que Arabia Saudita, Qatar y otros, por temor a represalias de Irán, vecino directo.
El aeropuerto opera con vuelos reducidos pero activos, sin grandes varados. Empresas multinacionales enviaron empleados a home office temporalmente, pero ya vuelven a oficinas. Poplapki desmintió éxodo masivo de estadounidenses y destacó la seguridad relativa en la ciudad financiera.
La entrevista subrayó que Dubái, con 90% de población extranjera y 4 millones de habitantes, nunca vivió algo así en sus 50 años de historia, y evita entrar en el conflicto para no arriesgar su economía.