Un dron iraní provocó daños en la fachada de un rascacielos del Centro Financiero Internacional de Dubái durante intercepciones contra bases estadounidenses. Irán afirma apuntar solo a blancos norteamericanos, pero las defensas causan impactos colaterales sin heridos.
Al mismo tiempo, un ataque en Omán dejó dos muertos por desprendimientos y heridos en Arabia Saudita. Estos incidentes marcan el día 14 de ataques iraníes contra países del Golfo Pérsico.
Los países afectados reducen drásticamente la producción de petróleo por daños en infraestructura y el Golfo Pérsico. Estados Unidos e Israel enfrentan dificultades para contrarrestar los drones de bajo costo.