El gobierno cubano admitió negociaciones secretas con la administración de Donald Trump tras negarlas durante semanas, en medio de una crisis humanitaria sin precedentes en la isla debido al bloqueo de combustible por Estados Unidos.
El periodista cubano Amir Valle explicó que el régimen mantuvo el secretismo esperando apoyo de China y Rusia, que no llegó, y ante la preferencia de la población por soluciones estadounidenses sobre las del propio gobierno. Valle destacó que Rusia históricamente se ha mantenido al margen en crisis similares de Cuba con Washington.
En comparación con el gobierno de Obama, ahora Cuba negocia desde una posición de debilidad extrema y con un interlocutor impredecible como Trump, quien busca un cambio de régimen que el régimen cubano rechaza. Estados Unidos no necesita a Cuba pero exige estabilidad regional y no tolerará transiciones económicas que perpetúen totalitarismos.
Valle advirtió que el pueblo cubano perdió su poder cívico tras 70 años de dependencia estatal y no entiende la democracia, mientras la oposición falló en canalizar el descontento. Sin embargo, confía en una nueva generación joven que exige derechos vía redes sociales pese a la represión.