Eugenia Mario contó junto a su familia cómo vivieron el terror en Dubái durante los ataques con misiles, enterándose por alertas en teléfonos ya que la televisión local solo emitía en árabe y recurrieron a canales argentinos y CNN para informarse.
En la madrugada del domingo, las detonaciones sonaron muy cerca del hotel, generando pánico especialmente en los niños de entre 7 y 19 años de las tres familias argentinas atrapadas; se refugiaron en la escalera de emergencia y subsuelos, lejos de ventanas, mientras el lobby vidriado no era seguro y el personal del hotel no daba instrucciones claras.
La Embajada Argentina en Abu Dhabi no brindó asistencia inicial, recomendando solo revisar Facebook con indicaciones genéricas del gobierno emiratí; tras presión en medios, el embajador y cónsul visitaron informalmente el hotel, pero el grupo salió gracias a Emirates el viernes, con escala en Brasil, agradeciendo a agencias como Prime Travel y Eurobit por hospedaje y contención.
Eugenia aconsejó a los 168 argentinos restantes en Emiratos Árabes llamar a sus aerolíneas con número de reserva para reprogramar vuelos cancelados y ganar prioridad, ya que los aviones salen custodiados por cazas; otros grupos quedaron varados en Omán o Egipto sin vuelos disponibles.
A pesar de la incertidumbre, se sintieron seguros en Emiratos por la protección militar, aunque el régimen iraní apunta a objetivos civiles para infundir terror; llegaron al aeropuerto sin boarding pass pero con promesa de vuelo vía San Pablo.