Canal 9 salud Con todo respeto

Andréita Rincón enfrentó muerte por adicción hasta que hermana la internó

Tensión: intercambio (25°) Sesgo: favorable (+50)

La adicción se presenta como una enfermedad crónica, progresiva y mortal que afecta al adicto y a toda su familia emocional y espiritualmente, explicaron Marina Charpendier, su hijo y la hermana de Andréita Rincón en el programa. Los familiares deben aplicar amor responsable con límites claros, aprendidos en grupos como Naranón, para no agravar la codependencia propia y empujar al adicto hacia la recuperación.

Marina Charpendier relató cómo puso límites progresivos a su hijo adicto, como no limpiar su cuarto ni permitirle entrar sin tratamiento, hasta que él pidió internación. Explicó que el apoyo de grupos la guió, junto con terapia personal para llenar su agujero emocional y confrontar al adicto enfocándose en el propio dolor: "Yo no puedo verte matarte, ¿qué hacemos juntos?".

La hermana de Andréita Rincón contó anécdotas extremas, como hallarla con espuma en la boca y violeta por sobredosis, pateando puertas o escribiendo cartas de despedida. Amenazó con judicializar y llamar ambulancia para forzarla a internarse, remándola pese a gritos y resistencia, mientras los padres minimizaban o fallaban en apoyar.

Andréita Rincón revivió sus intentos de suicidio, como cortarse el cuello con botella tras días sin dormir, gritando que quería morir. Su hermana se arrodilló suplicando y nunca renunció, viéndole salida donde ella no la veía. Todos enfatizaron que el adicto no para por voluntad enferma, sino con red de contención.

Destacaron grupos gratuitos como Narcóticos Anónimos (NA), Alcohólicos Anónimos (AA), Alanón y Aranón disponibles 24 horas por Zoom o presencial, incluso virtuales en otros países, como hermandad de amor e identificación que facilita la internación como primer paso no dramático.