Alemania descartó enviar soldados al conflicto contra Irán, priorizando la diplomacia, según declaró el canciller Friedrich Merz en Noruega. El país mantiene comunicación diaria con Estados Unidos e Israel, se posiciona pro-Israel y pro-EE.UU., pero no intervenirá militarmente debido a su apoyo existente a Ucrania y limitaciones del Bundeswehr para dos frentes.
La diplomacia es clave para Alemania y el G7 para evitar escalada, que ya impacta económicamente. La ministra de Economía Katherine Rice tranquilizó al confirmar el suministro energético garantizado como uno de 32 países acordantes, sin desabastecimiento de nafta ni gas.
Los precios de la gasolina se plancharon en torno a 2,10-2,20 euros por litro, tras saltos previos. Hubo enojo por especulación de refinerías alemanas, que subieron precios a diferencia de países limítrofes, aprovechando la guerra.
Durante la nota en vivo de Luciano Pascuale desde Alemania, fue interrumpido por borrachos que confundieron la transmisión con un video de redes sociales, en una noche de viernes animada.
Giorgia Meloni, aliada de Trump, condenó la guerra ante el Senado italiano, recibiendo apoyo en Alemania por apelar a la diplomacia.