El viernes 13 provoca fobia triskaideka que genera pérdidas de hasta 900 millones de dólares en Estados Unidos por ausentismo laboral, cancelación de viajes y postergación de negocios importantes.
La superstición, arraigada en culturas por generaciones, asocia la fecha con mala suerte, llevando a rituales, evitación de bodas, embarques y pasar bajo escaleras. Panelistas bromean que nadie se casa ni embarca ese día.
Sus orígenes incluyen la Última Cena con 13 comensales y traición, más el cine que cementó el mito con la saga Viernes 13 de 1980, dirigida por John Cunningham, donde Jason y su máscara de hockey se volvieron icónicos, aunque en la primera película el asesino es su madre.
La conductora compartió anécdotas positivas de su día, como entrevista a Barbie Muriel y presentación de libro de Gise Kruger, contradiciendo la mala suerte. Más del 80% de edificios en Nueva York omiten el piso 13 por esta fobia.