La Policía allanó la sede de la UOM en Alsina 400, Ciudad de Buenos Aires, en una causa por desvío de fondos de aportes sindicales. La conducción liderada por Abel Furlan firmó un convenio secreto con Usen S.A., empresa de solo dos empleados fundada meses antes y dirigida por María Soledad Calle, empleada de la UOM y ex concejal de La Cámpora en Zárate.
Por primera vez en 83 años de historia, la UOM cedió el manejo de los aportes del 2% de los sueldos de sus afiliados a esta firma, que retiene el 0,5% de esos fondos, equivalentes a unos 100 millones de pesos mensuales. La empresa usó el dinero para compras de vehículos, viajes, honorarios a Carlos Tomada y software para padrones electorales.
La investigación periodística de Nicolás Buñazqui reveló el convenio leonino por 10 años, que muchos secretarios seccionales desconocían y no pueden rescindir fácilmente. Furlan fue imputado, y el allanamiento busca documentación clave en medio de elecciones internas marcadas por escándalos, barras bravas y divisiones en distritos como Zárate y Campana.
El conductor Abel Furlan, combativo contra la reforma laboral por temor a perder aportes, ahora desvía fondos a una empresa privada ligada al kirchnerismo, generando un negocio redondo para Calle mientras los afiliados ven su dinero manejado con discrecionalidad.
Gabriel Prosper reportó en vivo desde la sede, destacando la investigación que motorizó la Justicia.