Estados Unidos autorizó temporalmente la compra de petróleo ruso ya embarcado por terceros países para estabilizar el mercado energético mundial, ante las fluctuaciones por la crisis en Oriente Medio y la guerra en Ucrania; el secretario del Tesoro Scott Bessen enfatizó que no beneficia financieramente a Rusia y elogió las políticas de Trump por impulsar producción récord de crudo.
Carlos Ruckauf confirmó la charla entre Trump y Putin, donde EE.UU. pide serenar el mercado porque Rusia vende a más de 100 dólares el barril gracias a la guerra, mientras Arabia Saudita y Emiratos no pueden exportar; prometen levantar sanciones para que Rusia venda gas y petróleo a Europa y mantenga el Brent bajo 90 dólares.
Ruckauf explicó que Trump busca evitar gasolina cara de cara a las elecciones del 3 de noviembre, priorizando el negocio petrolero sobre sanciones económicas previas a Rusia.