Trabajadores belgas protestan en Bruselas exigiendo a los líderes europeos que dejen de priorizar guerras extranjeras y destinen más fondos a salarios y poder adquisitivo perdido.
Los manifestantes cuestionan la tendencia europea de aumentar presupuestos de defensa, que reduce recursos para áreas sociales, educativas y sanitarias, en un contexto donde cada país de la Unión Europea tiene realidades distintas pero comparten la consigna en la capital política Bruselas.
Los dirigentes responden invocando amenazas regionales como Rusia a largo plazo, pero los trabajadores priorizan el día a día, la plata en el bolsillo para comer y vivir, en medio de situaciones cotidianas como el precio del combustible ante posibles desabastecimientos.
La protesta une a pobladores de varios países que levantan banderas comunes contra esta prioridad bélica.