El panel analiza las guerras de quinta y sexta generación que usan tecnología para influir en justicia, medios y cultura, creando control sobre sistemas democráticos mediante ciberguerra. Expertos como Assange advertían años atrás sobre el dominio de supraestados financieros por encima de los gobiernos.
Multinacionales como las Big Tech trabajan para el Pentágono sin ideas propias, pero imponen visiones del mundo como la de Peter Thiel, más poderosas que instituciones democráticas. Bill Clinton ya reconocía en los 90 que grupos económicos superaban a los estados.
La discusión destaca que estas entidades buscan moldear gobiernos o actuar directamente, erosionando la esencia democrática donde iguales eligen líderes.