Tommy, el primer eliminado por placa planta en la nueva edición de Gran Hermano, relató en el programa su experiencia de dos semanas en la casa, destacando la intensidad emocional y la tensión constante donde cada mirada genera conflictos.
Tommy explicó que planeaba un perfil bajo pero le faltó astucia frente a veteranos como Andrea del Boca y Janina Sili. Consideró a Sili como una madre y tuvo poco trato con Del Boca. En un juego de cartas, elogió la cocina de Andrea aunque porciones escasas al inicio, contrastando con la abundancia posterior gracias a Manu.
Durante la cena de nominados, defendió su postura contra Cinzia, a quien vio inteligente pero influida por el grupo. Expresó desconfianza total hacia Eduardo, sintiendo que actuaba y mentía constantemente, incluso sobre su interés romántico por Andrea. Al salir, todos lloraron y él se sintió parte del grupo pese a su breve estadía.
Tommy opinó sobre otros participantes: Shani como madre, Luana buscando pareja con Zunino, y Sol como la más viva jugando estratégicamente. Se olvidó de las cámaras tras acostumbrarse y espera volver al reality.