El panel de Mediodía bien arriba continuó debatiendo los ratings de Gran Hermano, destacando que los números de televisión abierta están auditados mientras que los del streaming no lo están y cualquiera puede inventarlos. Insistieron en que el conductor Santiago del Moro defiende su producto aunque el formato parezca guionado y con hilos visibles.
Recordaron haber anticipado hace 48 horas la idea de que Santiago entrara a la casa, y mostraron un video donde Andrea del Boca lo invita a dormir allí para probar el ambiente, aunque dudan de que ocurra. Explicaron la fascinación del encierro como un mundo paralelo como Narnia, defendiendo la autenticidad contra críticas de arreglos o celulares ocultos.
Volvieron a especular sobre la enfermedad de Andrea del Boca, rechazando que sea solo estrés o contagio, comparándola con Furia que resistió peores condiciones. Recordaron cláusulas del contrato sobre cuidado de imagen y anticiparon que no participará en ciertos juegos, sugiriendo que preparan su salida mientras desean su rápida recuperación.