En el debut del torneo, Defensa y Justicia cayó 1-0 ante Central Córdoba de Santiago del Estero por un penal polémico cobrado por el VAR de Brizuela, pese a que el árbitro Ferreira no lo vio inicialmente.
El uruguayo exageró un leve toque, generando la bronca del técnico de Defensa Mariano Soso, quien insultó al árbitro y protagonizó un escándalo en el campo y en la zona de vestuarios.
El equipo santiagueño, ligado al gobernador Tobillino [Gerardo Zamora?], ganó con ese penal mientras lideraba 1-0. Se destaca como la primera gran polémica arbitral de la apertura del campeonato.