En el partido entre Defensa y Justicia y Central Córdoba de Santiago del Estero, el árbitro Pereira cobró un penal polémico en el final que Michael Santos convirtió en gol para empatar.
Previamente Pereira había marcado penal para el local, pero la jugada controvertida involucró a Paulo Vigo y Benicio, generando furia en el DT Soso que insultó al árbitro.
El panel criticó la decisión arbitral en un encuentro con mucha polémica típica del fútbol argentino.