Julio María Sanguinetti analiza la guerra lanzada por Estados Unidos e Israel contra Irán bajo Donald Trump, destacando objetivos confusos como neutralizar el programa nuclear iraní para Israel, pero ilusorio derrocar a los ayatolás con bombardeos aéreos. El expresidente uruguayo enfatiza que Trump, con mentalidad de negociante, nunca admitirá derrota y siempre proclamará victoria, recordando pérdidas pasadas de EEUU como Vietnam.
Irán respondió cerrando el Estrecho de Hormuz, por donde pasa el 20% del petróleo mundial, amenazando incendiar barcos y provocando crisis energética global, con el barril a 103 dólares. El régimen iraní acusa a líderes occidentales de refugiarse en la isla de Epstein, en una chicana mediática.
En Argentina, la guerra beneficia exportaciones energéticas con acuerdos de gas licuado a Alemania e India, superávit de 12.000 millones de dólares este año, pero complica la baja de inflación por precios altos del petróleo y soja. Panelistas debaten si Trump sabe a dónde va o actúa por impulsividad, citando sus tres reglas para ganar: atacar fuerte, negar todo y afirmar victoria siempre.
Sanguinetti subraya riesgo del nuclear teocrático iraní que busca desaparecer Israel, oposición interna con mujeres heroicas ignoradas en Occidente y masacre de enero contra su pueblo. Muestran clip de Trump admitiendo posible ayuda de Putin a alguien, en paralelo con apoyo EEUU a Ucrania.