El pastor concluye su enseñanza sobre la resurrección de Jesús explicando que, en segundo lugar, esta demuestra que Dios aceptó el sacrificio de Jesús para perdonar los pecados de la humanidad y librar a los creyentes de la condenación eterna y del yugo del pecado.
En tercer lugar, la resurrección comprueba que Dios posee el poder necesario para resucitar a los fieles en el futuro.
En cuarto lugar, garantiza que aquellos que creen en Cristo obtendrán vida eterna y vivirán por siempre con Dios en el cielo.
El predicador invita a la congregación a dar gloria a Dios por estas verdades fundamentales de la fe cristiana.